'Prison Break' se ha convertido en una de esas series que empieza siendo buena y que acaba pudriéndose debido a las ansias irrefrenables de sus "dueños" por ordeñar hasta el último centavo de una buena idea televisiva. Quizá, si hubieran decidido acabarla al finalizar la segunda temporada (siendo generosos), podrían haber evitado convertir esa buena idea en un bucle casino y sin chispa que ha llegado a la línea de meta con la lengua fuera y muy cerca del colapso. Después de varios años de su finalización, va a volver con una nueva temporada. Crucemos los dedos.
